El fútbol inglés celebra una nueva plaza Champions en medio de la tormenta interna del Chelsea
Inglaterra consolida su dominio europeo
La Premier League contará con al menos cinco representantes en la próxima edición de la Liga de Campeones. Este hito se ha materializado tras la ajustada victoria del Arsenal por 1-0 frente al Sporting CP en el partido de ida de los cuartos de final. Ese resultado garantiza matemáticamente a Inglaterra terminar la temporada entre las dos mejores ligas en el ranking de coeficientes de la UEFA. Por segundo año consecutivo, el fútbol inglés se hace con una codiciada Plaza de Rendimiento Europeo (EPS). En la presente campaña ya participaron cinco equipos por esta misma vía: Liverpool, Arsenal, Manchester City, Chelsea y Newcastle, a los que se sumó el Tottenham tras coronarse en la Europa League. El máximo organismo europeo concede este cupo extra a las dos ligas con mejor desempeño global en sus tres torneos continentales. Durante gran parte del curso, la liga inglesa ha liderado la clasificación gracias a que sus nueve equipos superaron la fase de grupos, aunque finalmente solo cinco de ellos lograron alcanzar la ronda de cuartos.
Una carrera abierta por el ansiado quinto puesto
Ahora mismo la batalla por adueñarse de esa quinta posición está al rojo vivo. El Liverpool ocupa actualmente el quinto escalón de la tabla con 49 puntos. Pisándole los talones, a tan solo un punto de distancia, se encuentra el Chelsea en la sexta posición. La sorpresa de la temporada la están dando equipos como el Brentford o el Everton, que no pierden la esperanza al situarse a apenas tres puntos de los puestos de privilegio. La igualdad en el campeonato es tal que una brecha de solo siete puntos separa al quinto clasificado del decimotercero.
Múltiples vías de clasificación y el pulso de España
El abanico de posibilidades podría ampliar aún más la presencia inglesa en la máxima competición. Si el Aston Villa, que marcha cuarto, levanta la Europa League pero cae del top cinco liguero, se clasificaría de forma automática. Esto otorgaría a la Premier seis billetes para la Champions. Un escenario idéntico se aplicaría al Liverpool si gana la actual Liga de Campeones y queda fuera de los cuatro primeros. La carambola podría ser aún mayor si uno de estos clubes gana un título europeo y además termina quinto, ya que el sexto clasificado heredaría un puesto en la Champions. En el caso extremo de que dos equipos ingleses ganen títulos continentales ocupando la quinta y sexta plaza liguera, hasta el séptimo clasificado entraría en el torneo. Tampoco se puede descartar la baza del Nottingham Forest. Pese a ser decimosextos en la tabla, se meterían en Champions si logran ganar la Europa League. Mientras Inglaterra ya respira tranquila, la lucha por la segunda plaza extra sigue viva. España parte con ventaja sobre Alemania y Portugal, y si logra mantener el pulso, reeditará el desenlace del curso pasado, cuando LaLiga acompañó a la Premier en la obtención de estos cupos gracias al sistema de puntos de la UEFA.
Tensión en Stamford Bridge: el futuro de Enzo Fernández
Precisamente en esa intensa lucha por la quinta plaza, el Chelsea afronta sus propios demonios internos. La directiva londinense confía en poder reintegrar a Enzo Fernández en la dinámica del equipo e incluso contempla que vuelva a liderar al equipo esta misma temporada. El centrocampista argentino, que figura en la lista del Real Madrid para renovar su medular, fue apartado del grupo tras desatar una auténtica tormenta mediática durante el parón de selecciones del mes pasado. Fernández no se anduvo por las ramas. Señaló a Madrid como la ciudad europea donde más le gustaría vivir y se deshizo en elogios hacia figuras históricas del club blanco como Luka Modric y Toni Kroos. Para empeorar la situación, cuestionó abiertamente la salida de Enzo Maresca, quien fue destituido en enero para dar paso a Liam Rosenior en el banquillo de los ‘blues’.
El brazalete en juego bajo la lupa de Rosenior
La reacción del nuevo técnico fue tajante. Rosenior consideró que las declaraciones del jugador habían cruzado los límites de lo aceptable. Con el respaldo de la cúpula directiva, suspendió al fichaje de 106,7 millones de libras, provocando que se perdiera la reciente victoria copera ante el Port Vale y el decisivo choque liguero de este domingo frente al Manchester City. Este castigo abrió de inmediato el debate sobre la jerarquía del argentino en el vestuario, sobre todo porque desde fuera se le percibía como el segundo capitán de la plantilla al haber sustituido a Reece James durante su ausencia. De puertas para adentro la lectura es bastante distinta. Fernández nunca fue nombrado oficialmente vicecapitán, sino que simplemente forma parte de un núcleo de líderes junto a compañeros como Moisés Caicedo, sin ostentar un rango superior al del ecuatoriano. Cole Palmer portó el brazalete el pasado sábado y, con James de baja por un problema en los isquiotibiales, todo apunta a que Caicedo será el capitán ante el City. En el club asumen que Fernández tiene una personalidad dominante que le lleva a ejercer de capitán de forma natural. Al no existir un cargo oficial, el Chelsea no se ha visto en la obligación de despojarle de ningún título formal. Las fuentes internas aseguran que el jugador de 25 años sigue siendo una pieza clave del vestuario. El cuerpo técnico evalúa ahora su actitud tras la sanción con la esperanza de que recupere su estatus pronto, valorando muy positivamente el gesto del argentino al acudir a las gradas de Stamford Bridge para presenciar el último encuentro del equipo.




