El equipo blanco aterriza en Inglaterra con las urgencias propias de quien no puede permitirse más tropiezos. Tras las dolorosas derrotas en casa frente al Barcelona y el Milan, los de Ancelotti lograron coger algo de aire goleando a Osasuna y Leganés. Sin embargo, Anfield, bajo la batuta del colegiado francés François Letexier a partir de las 21:00 hora peninsular, dictará sentencia en esta nueva fase de liga de la Champions. Con solo dos victorias en cuatro jornadas y una visita pendiente a Bérgamo, el margen de error madridista es prácticamente nulo.
La hora de Mbappé ante una plaga de bajas Justo en el tramo más delicado de la temporada, el Madrid ha perdido a su principal estilete. Vinícius Junior sufrió una lesión en el bíceps femoral que lo mantendrá alejado de los terrenos de juego unas tres semanas. Sin el brasileño, todos los focos apuntan irremediablemente a Kylian Mbappé. El astro francés, que viene de romper una sequía goleadora de 36 días partiendo desde la banda izquierda ante el Leganés, tendrá que asumir por fin los galones de líder absoluto en su competición fetiche.
El rompecabezas defensivo de Ancelotti no se queda atrás. A la ausencia de Vinícius hay que sumar las bajas confirmadas de pilares como Dani Carvajal, Éder Militao, David Alaba, Aurelien Tchouaméni y Rodrygo Goes. Por si fuera poco, Lucas Vázquez apura sus opciones y se probará a última hora para ver si su músculo aguanta. Si el gallego no llega, Fede Valverde tendrá que volver a sacrificarse en el lateral derecho. En el eje de la zaga, el técnico italiano deshoja la margarita entre darle la alternativa en Champions al canterano Raúl Asencio en un escenario imponente o desplazar a Ferland Mendy al centro junto a Rüdiger, dando entrada a Fran García en el carril zurdo.
Un líder invicto con sed de venganza Enfrente estará un equipo que atraviesa un estado de forma envidiable. El Liverpool lidera tanto la Premier League como la Liga de Campeones, demostrando que Arne Slot no solo ha sabido recoger el inmenso legado de Jürgen Klopp, sino que lo ha perfeccionado. Los ‘Reds’ le sacan ya ocho puntos al Manchester City en el campeonato doméstico, conservando ese estilo eléctrico pero con un punto extra de solidez. Además, en la ciudad del Merseyside tienen la sangre en el ojo. Llevan años tropezando con la misma piedra europea llamada Real Madrid, cayendo en las finales de 2018 y 2022, y siendo eliminados en los cruces de 2021 y 2023. Hoy sienten que son el mejor equipo del continente y quieren cobrarse su ansiada revancha.
La sombra de Anthony Gordon y el mercado inglés Curiosamente, la maquinaria de un club de esta magnitud nunca se detiene, y mientras preparan el asalto europeo, en las oficinas de Anfield ya dibujan la plantilla del futuro. La marcha de Luis Díaz al Múnich este pasado verano dejó un vacío de desborde y agresividad por la banda izquierda que el equipo sigue arrastrando. Apostar por Cody Gakpo como titular en ese perfil no ha terminado de dar los frutos que Slot y la directiva esperaban.
Es aquí donde entra en escena el nombre de Anthony Gordon. Tal y como ha deslizado el periodista Fabrizio Romano, las turbulencias económicas del Newcastle podrían abrir una ventana de oportunidad inmejorable. Los problemas con el ‘Fair Play’ financiero de las urracas, agravados por la previsible ausencia de ingresos de Champions para la temporada 2026/27, les obligarán casi con total seguridad a sacrificar a alguna de sus estrellas este verano. Jugadores como Sandro Tonali, Bruno Guimaraes o el propio Gordon están en el escaparate.
El encaje táctico de una posible llegada Incorporar a un extremo experimentado como el internacional inglés tendría mucho sentido para los planes del Liverpool. No solo aportaría esa verticalidad perdida, sino que además no frenaría la progresión a largo plazo del prometedor Rio Ngumoha. Junto a la posible llegada de Yan Diomande para el flanco derecho, el equipo daría un salto de calidad evidente.
Si repasamos el rendimiento de ambos atacantes, los números nos muestran perfiles distintos pero complementarios. Gordon supera a Gakpo en desparpajo y finalización pura, registrando más regates completados y un mayor índice de goles esperados sin penaltis. El neerlandés, por su parte, domina facetas más asociativas, ganando más duelos, tocando más balones en el área rival y generando un mayor volumen de ocasiones claras. Dinámicas de mercado al margen, la realidad más inmediata del Liverpool pasa por tumbar esta noche a su bestia negra europea.



